Queridos amigos, asistir a las Galas de Ballet de vuestra Escuela ha
sido para mí un gran espectáculo, un verdadero regocijo, pues en cada una de ellas la calidad, la belleza y la armonía han estado presentes. ¿Cómo no disfrutar las espléndidas y aplaudidas ejecuciones por parte de los niños, quienes con suavidad y sentido se deslizan en el escenario, demostrando calidad artística y técnica, cortésmente apoyados por bailarines profesionales?… es todo un lujo estar ahí  presente, viviendo en primera persona la experiencia de ver la sensibilidad hecha danza. Cada Gala ha sido para mí un concierto a la inocencia, la bondad, la dulzura y la alegría quienes siempre están en escena moviéndose al ritmo de elementos clásicos, contemporáneos y sinfónicos. Felicito a todos los alumnos que nos deleitan con sus actuaciones magníficas. Felicito a los padres y madres que confían en la Escuela, y los insto a que sigan fomentando esta actividad cultural en sus hijos, la que cultiva no solo el cuerpo, sino también el alma y el espíritu. Felicito a los maestros, Carolina Jiménez e Ítalo Jorquera, y sus colaboradores por el tesón que ponen en su trabajo, por los hermosos frutos que se cosechan en el escenario.
Ser bailarín no solo es mostrar destreza y técnica, sino al Ser que llevamos dentro y que desea expresar algo. Nos vemos en una próxima Gala…

Víctor Andrés Mena Álamos